como gritara el buen sinuhé en medio del zócalo frente a Manu Chao: PROXIMA ESTACIÓN ESPERANZA!!!!!


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lunes, noviembre 27, 2006

GARRAPATEROS DEL MUNDO

de allá del sur el bicho

Es extraño como suceden las cosas, estaba yo en un Sanborns muy tranquilito a lo mio leyendo revistas, cuando me llaman a preguntarme que si quiero ir al concierto, automáticamente dije que sí, pero sin imaginar siquiera lo que iba a ser.

Llegamos, muy tranquilito todo, unas cañitas y un salon medio cuculucón que no animaba a pararse en el asiento. Pasaron los minutos y vimos llegar a una chica que se nos hizo familiar (después resultó ser una vieja conocida). Sonaron las notas de los Chunguitos y aparecieron simpáticos ellos comenzando a mover las fibras.

Los viejos sonidos pero que ahora cobraban rostro, la música, los recuerdos de buenos coleguillas, de la Clara, el Igor, la Mónica, la Anna, la Laia, el François y otros tantos que se me venian a la mente. Las palmitas salieron automáticas y estos grandes hacian lo suyo y lo disfrutaban, nosotros desde el otro lado del escenario, increiblemente cerca con cigarrito y una cañita más, no lo podíamos creer, "tu sólo quieres quererme cuando tú quieres..." que momento.

Los Delincuentes estaban frente a nosotros, sencillitos gozando el momento y al parecer un poco extrañados de estar tocando en este lado del charco, la Julieta (que ya decíá yo que se me hacía conocida) que cantó Después y luego se echó un diez con Lobo López y por último Kiko Veneno que resulto ser un maestro, todo un garrapatero con clase, y no podia fallar, "Te echo de menos" y "Mercedes Blanco", qué más se podía pedir.

Un final de buenos compadres, que invitaron al público a bailar, aunque pocos se animaron, nosotros pegados al escenario mientras sonaba aquello de "volando voy, volando vengo..." con palmitas y hasta la señorita Venegas hacía lo propio.



Momento Kodak ... el mejor concierto del año.

miércoles, noviembre 22, 2006

MUJERES...

(Aviso que no es canción de Arjona... dios nos libre)

Cuando llegas a la edad de los veintitantos, y comienzas a vislumbrar los treinta aunque sea como una luz tenue al final del cuarto, la gente comienza a analizarte desde un punto de vista más. No sé si por ocio o por costumbre común suelen catalogarte en dos grupos: soltero o amarrado.

Dentro de los amarrados hay varias clases, el que tiene novia desde que se acuerda, el que se va a casar (con quién no importa, el caso es que se va a casar), el que esperemos que ya la deje, el que ya se casó y hasta tiene niños, el que lleva una relación estable y envidiable con su chica (aunque en el fondo a los dos les empieza a dar flojera), el que acaba de empezar con una chica y es el no va más y un largo etc. Dentro de los solteros por el contrario sólo está esa clase... solteros, y la condición natural es el preguntar ¿por qué?.

Ahora que yo entré en esa maravillosa etapa de la vida, constantemente se me pregunta por mi vida en el ámbito del corazón, y siempre salgo con la misma respuesta: no pues todo igual, no hay nadie. Entonces irremediablemente (más en las mujeres) se preguntan, cuestionan y plantean a quién presentarte o cómo hacerle, porque no es normal o saludable que alguién de mi edad no tenga novia, affair, revolcones o peor es nada.

Y me comienzo a preguntar realmente cuál es el beneficio de esto, me lo pregunto pues mi última relación medianamente seria fue de la década pasada y puede que ya se me haya olvidado. Definitivamente tiene sus grandes ventajas eso de andar con una chica, para empezar no te cuestionas con quién salir, si tu no tienes plan, seguramente ella sí y viceversa; tienes con quién platicar (no es que los amigos no cuenten) con ella puedes hablar y quejarte de la familia y los amigos, mientras haces lo opuesto con los otros; si estás enfermo por lo menos alguién más allá de tu mamá estará al pendiente, para taparte del frio, sabes que alguien te dará algo bueno de cumpleaños, tienes con quién ir a ese concierto al que nadie te quiere acompañar (aunque a ella no le agrade hace el esfuerzo que tus amigos no tiene por que hacer), y bueno los innegables y ya obvios beneficios físicos.

A todo esto me cuestioné si en verdad que tengo un problema para relacionarme con ellas, si mis amigos (de ambos sexos) dicen que no es difícil encontrar a alguién (encontrar no significa que te casarás con ella simplemente encontrar). Y veo que realmente pue que tengan razón. Me puse a pensar en la universidad, cuántas veces no estaba yo sentado en alguna barda o pasillo y una chica se acercó a pedirme un encendedor, cuántas compañeras de clase se acercaron a quejarse o platicar sobre la clase, cuantas simplemente no se pusieron a conversar conmigo simpemente esperando en la cola de las copias, un chingo. Y no es que ellas te lancen el can o algo parecido, pero dentro de cada una de esas ocasiones estaba implicita la posibilidad de entablar una conversación amena que después se traduce en saludarla en los pasillos, par volver a conversar o comer juntos en la cafetería y por qué no un buen día invitarla a un café o a salir de plano. A lo que reaccione que generalmente cortaba en seco las conversaciones, con un: me tengo que ir, respuestas cortas o en monosílabos (¿oye estás son las copias de la clase? - sí - ¿y para cuándo son? - para el martes). Juan (compañero de batallas) también asegura que termino hablando de filosofía o política, completamente clavel y fuera de lugar.

Así que por lo menos ya tenemos un paso adelantado, el saber que se están desaprovechando inumerables ocasiones de conocer a la chica de mi vida, o al menos a una buena amiga que me otorgue derechos de piso, y porfavor la próxima ocasión que me vean no me pregunten como andamos de chicas, créanme si hay una seré el primero en anunciarlo.

lunes, noviembre 20, 2006

DONDE VIVIS?

Hace mucho frío, parece heladera esta ciudad, por lo tanto a mayoría ha optado por quedarse en casa mientras ven pasar la tarde camionamente gris. Después de pasarme unas horas frente al monitor, aguantándome las ganas de fumarme un cigarro y divagando por los blogs me acordé de los viajes. Este año he hecho la maleta más que nunca, me voví al final un experto en hacerlo, me llamaron trotamundos (mote que con gran agrado recibí), pase buenas horas a muchos "pies" de altura (no sé porque no lo pueden decir en metros) y en cada una de esas ocasiones pensé... ¿y si viviera aquí?.

Aqui las enumeraciones del año (total ya se acercan los tradicionales countdowns del 2006):
Santiago de Chile: sí viviría, tiene un encanto de vida medio fome que me agradó; me sentí identificado con la pasividad con que pasan las cosas y era bueno tener Valparaiso tan cerca. Los chilenos resultaronla raja de personas, en el fondo todos tienen algo de rojillos que me agradaba y es de esos lugares donde te puedes pasar la tarde sentado viendo las cordilleras. Imagínese salir todos los días y ver las cordilleras, aquí tengo lo volcanes pero ya no les pongo mucha atención.

Buenos Aires, Argentina: sin duda, por Dios, es un lugar donde te sentís como pez en el agua, San Telmo, su cerveza de buen tamaño, sus minas que ufffff...., su verano tranquilito, un acento de esos que no te cansan, la carne y otras tantas. De Bs As me recuerdo un restaurancito chiquito en el barrio de San Telmo, tenía pinta de ser de sesentero y mientras comía gnoquis con estofado unos viejos hablaban de política con su acento porteño y viejo, era una escena por demás común y cotideana de la ciudad, y me atrapó eso lo sencillito.

Guadalajara, México: sí viviría, en el fondo creo que tengo algo provinciano y me sentí bastante cómodo con el escenario, tener un pasado familiar por allá y tener el Jalisco a tiro de piedra también motivan mucho. Tiene su modo y rock pero en el fondo no llevan prisa, y eso me gusta.

Veracruz y Jalapa, México: no viviría, demasiado calor y no es tan distinto, no econtré las grandes diferencias a la ciudad. No me disgustó el lugar, me trataron bien y todo pero a veces no tenía chiste, fue una ciudad más.

Puebla, México: no viviría, aquí el problema es muy sencillo y se llama: los poblanos. La ciudad es linda, con buena comida y un centro bonito, pero no puedes confiar en una ciudad que tiene más iglesias que puestos de periódicos, que tiene un gober pederasta, además de ser demasiado chica y gariboleada, es como si toda la ciudad se te viniera encima... en fin, no.

Chihuahua, México: no lo sé, creo que no. Es una ciudad sin chiste, sería un buen escenario para grabar algún capítulo policiaco de serie gringa pero nada más. Es como un pueblo muy grande, las variedades culinarias se limitan a cortes de carne, lo mejor que tiene es la gente, son amables y apasibles. Además como vivir en una ciudad donde después de las diez se prohibe vender alcohol.

Barcelona, España: ya viví, no sé si lo volvería a hacer, me gusta pero mi vida ya no está allá. Por lo demás es una ciudad genial donde pasan muchas cosas, pero es difícil hacerte de un lugar y luego dejarlo.

Por lo pronto vivo en la CIUDAD DE MÉXICO que sea como sea es mi ciudad, la vivo, la tolero y la disfruto. Es un mounstro grande que al mismo tiempo aprendes a querer.

domingo, noviembre 19, 2006

LOS CLASICOS

Dos y cuarto de la tarde de domigo, a mi me van tan bien las pijamas todavía a estas horas. Abro El Periódico de Catalunya (una de las buenas costumbres que aun disfruto) y veo que el Atlethic volvió a perder... y no, no le voy a ese equipo, no me ata a ellos ningun lazo de esos que me invento, jamás he estado en Bilbao, los vascos que conozco me caen bien pero nada más, no me he enrollado con ninguna chica de esos lares ni nada pero.... porqué los equipos de tradición en algún momento tienden a caer en el fracaso, a irse al carajo y poner en riesgo las bonitas costumbres. Porque en efecto, hay bonitas costumbres que no se deberían de perder, porque no siempre el más debil me da más pena, creo que a veces es más triste ver morir a un grande y de forma tan nefasta, sumido en la mediocridad.

Yo soy seguidor, no de los grandes, más bien de los clásicos, esos equipos o personas que simplemente forman parte del escenario y es eso, los leones bilbainos están a punto de irse directito a segunda y al carajo, y prefiero que no, que mejor se vaya el Espanyol (equipo con menos identidad no puede haber) o el Racing (no conozco a nadie que sea de Santander ni sé dónde queda), que se vaya el Getafe (equipo de barrio que a pocos interesa), que baje otro pero no el Atlethic, porque a veces es bueno quedarse con los clasicos, con los de siempre*.

*el PRI (u otros grupos políticos) no entran en esa categoría

Suena: Sabor a Mí - Lila Downs

DE CALLES ROJAS

Prefiero los claveles a ver morir mi tierra. Las chicas se quedaron esperando que volviera el rostro detrás del autobus, él se fue a su tierra.

jueves, noviembre 16, 2006

LOS NIÑOS

Los chamacos, futuros frutos, dirigentes o lacayos de este mundo son todo un rollo. Aceptémoslo, no soy fan del mundo infantil, descontando las caricaturas, el resto de ellos me produce miedo, flojera, hastio o rechazo. Es cierto, hay dos que tres infantes que me caen bien, pero es como los perros, en general no los soporto aunque en lo particular dos que tres me causan cierto grado de simpatia.

El caso es que mucho se dice de los niños, generalmente bueno y la gente está condicionada a ser amables con ellos. Entre las cosas que se dicen hay dos que tres cosas ciertas, como aquello de que los niños siempre dicen la verdad. Nótese que no es que el chamaco tenga siempre la verdad en la boca, más bien creo que en lo referente al mundo adulto el niño siempre tiene un juicio destapujado, aunque no ajeno, a la cochina y prejuiciada mente adulta que sin duda ayudaremos a moldear.

Esto viene a colación por dos eventos:

Evento uno: Voy tranquilamente de regreso de una entrevista de trabajo en el naranjoso metro de esta ciudad capital. Por ser entrevista de trabajo me arreglé al tiro, saco, camisa, pantalón y zapato boleado, hombre que hasta edecan de información me sentía. Tons el chiste es que voy yo todo cuco y coqueto en el metro, agarrado del tubo y leyendo el periódico. En dicho periódico aparecía una foto en grande del señor López Obrador. A un lado va un señor con su hijo, el chamaco se me queda viendo y observa la foto del excandidato presidencial, ahora autoproclamado presidente legítimo (aja!) y nuestro orate consentido a la hora de ver las noticias. El chamaco me ve y me tira una mirada de desaprobación como si fuera mi padre y yo tuviera quince años, al mismo tiempo hace el comentario de: "El peje es nuestro presidente de a de veras verdad papá, el otro es para los gringos, pero el mio es el Peje". el padre no hace mucho caso del niño porque viene al pendiente de las estaciones y sólo se limitó a asentar con la cabeza.

Veamos, lo que este chamaquito prejuicioso me dio a entender es que yo era un gringo (bajo el parámetro pendejo que le han dado seguramente los adultos: los güeros son gringos y si están vestidos medio cucos más), que por lo tanto estaba en contra del PEJE y a favor del señor Calderón (cosa que ni una ni otra). Y luego dicen que nel, que este país no está polarizado políticamente, en fin me resumo a concluir que el chamaco fue una buena escala medible de que tan pinche está la política de este país.

Evento dos: Mis tios llegan a casa con sus vástagos por aquello del día de muertos, el caso es que mi pequeño primo que a penas cuenta con seis o siete años, y al cuál no veo más de dos o tres veces al año hizo la simpática pregunta de: "¿y el señor es mi tio?".

A mí me cae bien el chavillo, es medio gandul y me hace reir, pero no es un chamaco chillón. Obviamente el niño todavía no me ubica bien, y para él entro en el apartado de "señor" y "tio". Ambos cajones con un claro letrero: "viejo". Y claro cuando te reconoces como viejo ante los ojos de un niño, que tu consideras que no te verá así, pues te cae eso de la edad.

En fin yo no vengo a decir que los niños son buenos, aceptémoslo hay unos que desde chiquitos se ve que van a ser unos verdaderos hijos de la chingada, pero tampoco son malos, para mí son sencillamente unos buenos instrumentos de medición.

lunes, noviembre 06, 2006

probando